septiembre 25, 2021     Reservar Cita
Portada » Psicología de la salud y bienestar » DEJA DE SENTIRTE CUPABLE
El sentimiento de culpa está presente en numerosos momentos de nuestra vida. Nos sentimos culpables por pensar o actuar de determinada manera cuando creemos que hemos hecho algo mal.

El mundo exterior (familia, amigos, compañeros de trabajo…) en muchas ocasiones nos hacen sentir culpables. Nos cuestionan nuestros comportamientos haciendo que nos sintamos mal por lo que hicimos.  

LA CULPA NOS HACE SUFRIR MUCHÍSIMO 

La culpa manipula nuestros comportamientos  y se relaciona con la necesidad de aprobación de los demás. La culpa nos machaca, nos hace sentir malas personas, malos hijos, malos padres, malos compañeros… y este hecho hace que no nos sintamos en paz con nosotros mismos. A veces, incluso, nos sentimos culpables de cosas que han pasado y que en realidad no somos responsables. 

La culpa nos aproxima a emociones negativas. Pensamos que la culpa es nuestro juez, nos exigimos un castigo, nos invade un sufrimiento  y nos lamentamos por lo que ha pasado.  Delante de una situación, es la percepción, la interpretación y la autoevaluación que tenemos de ella  lo que propicia la culpa, y todo seguido, el remordimiento; por lo tanto, no es el hecho en sí el que nos produce este sentimiento de culpabilidad. 

El sentimiento de culpabilidad se ve potenciado en personas que tienden al perfeccionismo, que tienen poca autoestima y autoconfianza con ellas mismas. En verdad este sentimiento de culpa es muy complejo porque nos genera tristeza, ansiedad, frustración, impotencia y mucho remordimiento. 

ES IMPORTANTE QUE NO NOS JUZGUEMOS NI CASTIGUEMOS 

La verdad es que para nuestro bienestar es importante que no nos juzguemos, no nos castiguemos y no nos culpabilicemos por hechos que ya han pasado.En realidad solo podemos hacer 2 cosas: cambiar lo que podemos modificar de la situación y aceptar lo que no podemos cambiar. Y en el caso de haber hecho alguna cosa mal, simplemente podemos aprender de ello para la próxima vez actuar de manera diferente. Nosotros hemos de ser nuestros mejores amigos, no nuestros peores enemigos, por lo tanto, hemos de cuidarnos y no machacarnos por nuestro pasado. Hicimos lo que consideramos necesario y adecuado en un momento determinado, elegimos una opción de muchas posibilidades, simplemente tuvimos que escoger un camino y esto implica asumir sus consecuencias.  

CAMBIA LA PALABRA CULPA POR LA PALABRA RESPONSABILIDAD

Cuando estamos en pleno sufrimiento hemos de eliminar todo el peso que podamos de nuestros hombros, la culpa no sirve para nada, sólo nos hace aumentar nuestro dolor y vivir con más pesadezEs importante sustituir la palabra culpa por la palabra responsabilidad, tomamos unas decisiones y asumimos las consecuencias sin culpas ni reproches, simplemente decidimos actuar sin saber los resultados finales. Estos resultados pueden ser satisfactorios o erróneos, es el riesgo que conlleva toda acción. La culpa implica inmovilidad, estancamiento, frustración, es totalmente subjetiva y nos aleja de avanzar. En cambio, la responsabilidad nos lleva al cambio, a avances, implica motivación, es objetiva  y nos aproxima a las posibles nuevas soluciones. 

TIPS PARA LIBERARSE DE LA CULPA 

  • Nadie es perfecto. Todo el mundo se equivoca 
  • Asume tus responsabilidades y las consecuencias de tus actos 
  • Aprende de los errores y evita que vuelvan a suceder 
  • Averigua  que te produce el sentimiento de culpa y cambia tu manera de interpretar el hecho 
  • Pide perdón si hace falta y muestra gratitud por ser perdonado 
  • Expresa como te sientes  
  • Elige corregir tus actos si puedes o aceptarlos si no los puedes cambiar 
  • Actúa asumiendo los riesgos que conlleva cualquier decisión 
  • No hay culpa si hay buenas intenciones 
  • No tienes que dar más importancia a las cosas de la que simplemente tienen 
  • No magnifiques los hechos ni sus consecuencias por negativas que te parezcan 
  • La culpa depende, en muchas ocasiones, no de los hechos sino de la interpretación mental que tú das a estos hechos. 

En general, la culpa es una compañera de viaje muy pesada. Nos desgasta, nos paraliza, nos impide seguir para adelante y, sobre todo, nos amarga la vida. Por este motivo, hemos de aplicar todos estos consejos anteriores y liberarnos de la culpa desde nuestro yo más interno porque la VIDA ES ACCIÓN, y toda acción implica una suma de consecuencias que debemos asumir con entereza, responsabilidad y positivismo. 

Anna Ortiz

Núm.Colegiada 11.974
Psicóloga sanitaria y Especialista en desarrollo personal

Ver todos sus artículos

Añade un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Preguntas? Hablemos.
Atención al cliente
¿Necesitas ayuda? Contacta con nosotros.
Anna Ortiz
Psicóloga
Estoy conectada