septiembre 25, 2021     Reservar Cita
Portada » Miedo » HABLEMOS DEL MIEDO A LA MUERTE

Hay temas que sabes que cuestan más de leer y que las personas que los leen buscan reflexiones de vida profundas y trascendentales. La muerte es uno de esos temas tabú que cuesta hablar, que cuesta que la sociedad lo acepte dentro de sus preguntas y dudas vitales. 

Desde niños se nos esconde el tema de la muerte, no nos dejan ir al entierro de los abuelos, no nos dejan ver nuestra mascota una vez muerta, en la escuela es un tema que no se aborda con facilidad… siempre encontramos muchos otros temas más importantes para hablar con los niños. De hecho, todos los asesoramientos que he hecho en diferentes escuelas son porque en la clase ha habido una tragedia como la muerte del padre de un niño o incluso un propio alumno y, entonces, no hay más remedio que explicar a los niños qué ha pasado y velar por su estado emocional. Pero sólo se hace en el curso que ha pasado el hecho y el resto de cursos siguen sus rutinas habituales… no me deja de parecer curioso. No aprendemos… 

¿TENEMOS MIEDO A MORIR? 

La verdad es que prácticamente todo el mundo tiene miedo a morir, y las personas que no tienen miedo a morir tienen miedo al sufrimiento que puede conllevar el hecho de morir. La cuestión es que como el miedo paraliza, la muerte asociada a ella es un tema que evitamos por no añadir un problema en nuestra mochila emocional. Pero lo que nadie nos ha dicho es que aceptar la muerte es aceptar la vida. Aceptar que hay un final te hace vivir con mucha más intensidad. Uno de los ejercicios de desarrollo personal que hay más potentes es preguntarte: ¿Si te quedaran 6 meses de vida qué harías? Seguirías con la misma pareja, dejarías el trabajo, probarías cosas nuevas, viajarías, escribirías, dirías mucho más verdades a todo el mundo sin miedos, comprarías algo que siempre te ha hecho ilusión… 

EL ACOMPAÑAMIENTO A MORIR 

He acompañado a morir a mucha gente, y realmente en los últimos meses de vida las personas lo que más les preocupa es todo lo que no han podido hacer, que han dejado para más adelante, todo lo que les queda pendiente. Y realmente nos ponemos a trabajar duro y a poner en orden todos aquellos temas no resueltos, muchos ya no se pueden resolver, no estamos a tiempo pues no hay marcha atrás, pero los que se pueden hacer nos ponemos manos a la obra y los intentamos solucionar: un viaje a algún lugar cercano, hacer las paces con algún familiar o amigo, leer un escrito personal a alguien especial, decir te quiero a personas que habitualmente no se lo dices, despedirte de familiares que hace 30 años que no ves, … Cada persona tiene sus secretos, sus necesidades profundas que le han acompañado toda la vida y que muchas veces esconden grandes o pequeñas frustraciones, desilusiones o, simplemente, la falta de valentía en ciertos temas ha hecho que tengamos aspectos escondidos en nuestros rincones más profundos. 

NO SABEMOS CUANDO MORIREMOS, EL FUTURO ES INCIERTO 

No podemos ir por la vida por simple reacción, debemos ser proactivos, tenemos que liderar y conducir nuestra vida para conseguir hacer realidad lo que queremos. De hecho, la vida puede terminar en cualquier momento, mañana podemos ya no estar, por tanto, este hecho si tomamos conciencia nos puede hacer disfrutar del momento, del presente y de levantarnos cada día agradeciendo que disponemos de un día más para disfrutar del mundo. El futuro es incierto, en el futuro puede haber mucha ansiedad, es el miedo a lo desconocido, a lo que vendrá… pero si aprovechamos, precisamente, este futuro incierto y el hecho de saber que un día u otro vamos a morir, este hecho nos debería hacer sentir más vivos que nunca. 

ES IMPORTANTE TENER CONCIENCIA DE LA MUERTE 

Muchas veces tomamos conciencia de la muerte, cuando ésta se nos acerca… cuando un familiar o amigo muy cercano se muere, entonces nos hace plantear de que no somos inmortales, que la muerte llega a todos y que algún día también nos tocará a nosotros. Y muchas veces, en el acompañamiento del proceso de duelo que hacemos a la persona por la pérdida de un familiar tenemos que trabajar el miedo a la propia muerte, el impacto emocional que esta muerte nos ha ocasionado a nosotros pues nos ha puesto delante de nuestro propio espejo y nos la ha  iluminado de cerca. 

La vida es un ciclo: nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos… por tanto, el único miedo que debemos tener es no haber hecho todo lo que hubiéramos querido hacer, la nostalgia de un haber podido ser pero no fue… 

VIVIMOS EN PLENITUD Y MORIMOS EN PLENITUD

Por tanto, no queda más remedio si queremos vivir en plenitud que ver y vivir la muerte de manera diferente, y sólo con este tipo de artículos, de reflexiones personales profundas y de abrirnos a la vida y a la muerte seremos capaces de llegar a nuestros últimos días de vida y podremos cerrar el círculo de la vida diciendo: he vivido intensamente, he disfrutado de la vida, he hecho y conseguido lo que era imprescindible para mí, y no he dejado nada importante para hacer o decir. Me voy satisfecho de mi camino, nada hubiera cambiado y he vivido una vida que ha valido la pena. 

 No olvides que LA VIDA ES ACCIÓN. 

Anna Ortiz

Núm.Colegiada 11.974
Psicóloga sanitaria y Especialista en desarrollo personal

Ver todos sus artículos

Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Después de la pérdida de un ser querido… me entró pánico a morir. Suerte que Anna me ayudó. Le estaré eternamente agradecida.

¿Preguntas? Hablemos.
Atención al cliente
¿Necesitas ayuda? Contacta con nosotros.
Anna Ortiz
Psicóloga
Estoy conectada